11.10.2010





La Farnsworth del siglo XXI



Lo podriamos llamar "El arquitecto y diseñador de Hollywood", pues Christina Aguilera, Byron Allen, Courtney Cox y David Arquette son solo algunas de las celebridades que acudieron a el para concebir sus residencias.

Con su último proyecto, Steve Hermann imagino lo que hubiera podido ser su propia casa, l que sin duda explica por que esta es una verdadera síntesis de su concepción arquitectónica. cabe mencionar que entre el inicio y el final de la realización de dicho proyecto, que tardó 6 años antes de ver la luz en abril de 2010, Steve Hermann fue padre, así que sus necesidades y deseos para su hogar cambiaron.

Para The Glass Pavillion el vidrio es el material predilecto, mientras que en la paleta cromática domina el blanco. Las líneas depuradas también son una de las principales características de la vivienda que, al verla, nos recuerda automáticamente a una referencia internacional en cuanto a arquitectura: Mies Van Der Rohe, quien en su tiempo realizó el famoso Pabellón Alemán para la Exposición Universal de Barcelona en 1929 y la Casa Farnsworth de 1945 a 1960. De hecho, Steve Hermann es uno de sus grandes admiradores, pues según el "es uno de los arquitectos mas brillantes que haya existido".

Fruto de una larga reflexión, The Glass Pavillion, cuya estética tiene una excepcional sencillez, se ubica en Montecito, California y se extiende en una superficie de 1400m2. Consta de 5 habitaciones, 5 1/2 baños, cocina con wine room, así como una galería donde se encuenra la coleccion de autos vintage del arquitecto, que puede albergar mas de 30 autos.

Coleccionista y apasionado de los muebles de los años 50 y 60, el arquitecto diseño algunas de las piezas de mobiliario de The Glass Pavillion. La mayoria de los productos provienen de Italia, como la cocina y los closets de Poliforum así como los baños de Antonio Lupi. En la sala principal, las tonalidades mas obsucras brindan calidez y los objetos y accesorios refuerzan el contraste con el blanco de las paredes y del piso. Simultáneamente, los colores neutros utilizados tanto en el interior como en el exterior de la casa armonizan con el verde brillante de la vegetación circundante.

Con The Glass Pavillion, Steve Hermann supo hacer referencia a principios fundamentales del pasado y adaptarlos al presente, creando así la perfecta representación contemporánea del célebre lema "less is more" tan frecuentemente encunciada por Mies Van der Rohe. Si ya el proyecto los sedujo y quieren agregarse a la lista VIP de Steve Hermann, solo basta juntar 35 millones de dólares sin considerar los muebles, cuyo precio es negociable...




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